El
Instituto Henry Moore ha sido creado con la expectativa de convertirse en
una institución de referencia en nuestro país y latinoamérica
para la atención ambulatoria del paciente oncológico, desde
la perspectiva orgánica, psíquica y espiritual, con la particularidad
de que este proceso sea extensivo al núcleo familiar. De esta forma
se jerarquiza el concepto de cuidar por sobre el de tratar, pues el primero
incorpora al conocimiento científico la humanidad y la comprensión
que el paciente necesita, valorando su autonomía para tomar decisiones.
Lo informamos con certeza y veracidad a fin de que pueda ejercer su libertad
en plenitud. El respeto que impone dicha autonomía tiene los límites
de la propia responsabilidad médica, en decisiones que nos son inexcusables.
A
través de la aplicación de un modelo multidisciplinario hemos
logrado una armonía de ciencia, experiencia y recursos, la cual se
ve traducida en una tarea relevante de educación, prevención,
diagnóstico y tratamiento de enfermedades neoplásicas.
La
institución intenta resolver todas las actividades institucionales
con idéntico criterio: sensibilidad humana aplicada a una atención
interactiva, con la máxima calidad exigible. Su fundamento es el conocimiento
científico y los estándares académicos internacionales,
es decir la medicina basada en evidencias.