Cada una de las áreas de nuestra institución está pensada en beneficio del paciente: la espera, los consultorios, la sala de tratamiento, el auditorio, las áreas de estudios complementarios y los espacios verdes. Todos estos ámbitos tienen como finalidad: lograr conservar, restaurar o colaborar en la salud de los pacientes, como así también enriquecer la calidad del ámbito laboral para los empleados de la institución.

Funcionan simultáneamente quince consultorios de oncología clínica, onco-hematología, oncourología, mastología, prevención y cuidados paliativos, entre otros.

Cada uno de los pacientes posee su médico de cabecera, quien está a disposición del enfermo, en forma personalizada, 24 horas por día durante los siete días de la semana.

Los turnos solicitados son sistematizados. Cuando el paciente ingresa se registran sus datos en una historia clínica única. El médico - en su pantalla - recibe la información con la hora de llegada del paciente. Los turnos de primera vez tienen una extensión de una hora y los turnos de seguimiento de treinta minutos.

El análisis de la frecuencia de turnos de primera vez, seguimiento, sobreturnos, turnos anulados, tiempo promedio de espera y de atención para cada médico y patología, es la forma en que la institución establece un parámetro de calidad asistencial.

Una visión autocrítica en este área es fundamental para establecer los cambios necesarios con alto grado de satisfacción por parte del paciente y su núcleo familiar.

El crecimiento científico de una institución depende, entre otros elementos, de la información que genera. Cuanta mayor y mejor sea la información que se posee, tanto más correctamente se podrán implementar acciones destinadas a mejorar la calidad asistencial. Por ello estamos comprometidos en un sofisticado proyecto de informatización de todos los registros clínicos. Actualmente se cuenta con una base de datos con más de quince mil registros oncológicos.

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