El diagnóstico temprano de la enfermedad permite una curación definitiva a un elevado número de pacientes. Los tratamientos disponibles son variados, y pueden ser utilizados en forma independiente o combinando dos o más de ellos de manera simultánea o sucesiva:
- Cirugía
- Terapia radiante
- Quimioterapia
- Hormonoterapia
- Inmunoterapia

La cirugía y las radiaciones son tratamientos "locales", es decir actúan solo en el sitio en donde se encuentra el tumor; mientras que la quimioterapia, hormonoterapia e inmunoterapia son tratamientos "sistémicos", es decir, actúan sobre todo el organismo. La aplicación de los tratamientos sistémicos puede ser ambulatoria y por ello más del 95% de los pacientes oncológicos son tratados en el Instituto Henry Moore sin internación.

El instituto cuenta con un área de imágenes, equipada con sala de rayos, mamografía, endoscopías y eco-doppler. Esto significa que el paciente no requiere traslados para hacer estudios de rutina.
Todos los pacientes deben tener diagnóstico documentado de cáncer. Por norma institucional se realiza una revisión sistemática de los preparados histológicos de nuevos pacientes, para ello contamos con la asistencia permanente de dos patólogos experimentados y reconocidos. De esta manera los pacientes obtienen dos informes patológicos coincidentes como condición para iniciar su tratamiento. La revisión de la biopsia permite poder salvar situaciones descriptas en la literatura médica mundial en las que en un porcentaje de pacientes (alrededor del 1%), el diagnóstico original se modifica tras una revisión de distintas áreas del preparado biópsico.